{"product_id":"2940012472458","title":"Un Viaje De Novios","description":"Prefacio\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e\u003cbr\u003eEn Septiembre del pasado año 1880, me ordenó la ciencia médica beber las\u003cbr\u003eaguas de Vichy en sus mismos manantiales, y habiendo de atravesar, para\u003cbr\u003etal objeto, toda España y toda Francia, pensé escribir en un cuaderno\u003cbr\u003elos sucesos de mi viaje, con ánimo de publicarlo después. Mas acudió al\u003cbr\u003epunto a mi mente el mucho tedio y enfado que suelen causarme las\u003cbr\u003ehíbridas obrillas viatorias, las «Impresiones» y «Diarios» donde el\u003cbr\u003eautor nos refiere sus éxtasis ante alguna catedral o punto de vista, y a\u003cbr\u003erenglón seguido cuenta si acá dio una peseta de propina al mozo, y si\u003cbr\u003eacullá cenó ensalada, con otros datos no menos dignos de pasar a la\u003cbr\u003ehistoria y grabarse en mármoles y bronces. Movida de esta consideración,\u003cbr\u003eresolvime a novelar en vez de referir, haciendo que los países por mí\u003cbr\u003erecorridos fuesen escenario del drama.\u003cbr\u003e\u003cbr\u003eBastaría con lo dicho para prólogo y antecedentes de mi novela, que más\u003cbr\u003eno exige ni merece; pero ya que tengo la pluma en la mano, me entra\u003cbr\u003ecomezón de tocar algunos puntos, si no indispensables, tampoco\u003cbr\u003eimpertinentes aquí. A quien parezcan enojosos, queda el fácil arbitrio\u003cbr\u003ede saltarlos y pasar sin demora al primer capítulo de UN VIAJE DE\u003cbr\u003eNOVIOS, y plegue a Dios no se el antoje después peor que la enfermedad\u003cbr\u003eel remedio.\u003cbr\u003e\u003cbr\u003eTiene cada época sus luchas literarias, que a veces son batallas en toda\u003cbr\u003ela línea--como la empeñada entre clasicismo y romanticismo--y otras se\u003cbr\u003econcretan a un terreno parcial. O mucho me equivoco o este terreno es\u003cbr\u003ehoy la novela y el drama, y en el extranjero, la novela sobre todo.\u003cbr\u003eReina en la poesía lírica, por ejemplo, libertad tal, que raya en\u003cbr\u003eanarquía, sin que nadie de ello se espante, mientras la escuela de\u003cbr\u003enoveladores franceses que enarbolan la bandera realista o naturalista,\u003cbr\u003ees asunto de encarnizada discusión y suscita tan agrias censuras como\u003cbr\u003eacaloradas defensas. Sus productos recorren el globo, mal traducidos,\u003cbr\u003epeor arreglados, pero con segura venta y número de ediciones\u003cbr\u003eincalculable. Es de buen gusto horrorizarse de tales engendros, y\u003cbr\u003ecertísimo que el que más se horroriza no será por ventura el que menos\u003cbr\u003elos lea. Para el experto en cuestiones de letras, todo ello indica algo\u003cbr\u003eoriginal y característico, fase nueva de un género literario, un signo\u003cbr\u003ede vitalidad, y por tal concepto, más reclama detenido examen que\u003cbr\u003esempiterno desprecio o ciego encomio.\u003cbr\u003e\u003cbr\u003eDe la pugna surgió ya algún principio fecundo, y tengo por importante\u003cbr\u003eentre todos el concepto de que la novela ha dejado de ser mero\u003cbr\u003eentretenimiento, modo de engañar gratamente unas cuantas horas,\u003cbr\u003eascendiendo a estudio social, psicológico, histórico, pero al cabo\u003cbr\u003eestudio. Dedúcese de aquí una consecuencia que a muchos sorprenderá: a\u003cbr\u003esaber, que no son menos necesarias al novelista que las galas de la\u003cbr\u003efantasía, la observación y el análisis. Porque en efecto, si reducimos\u003cbr\u003ela novela a fruto de lozana inventiva, pararemos en proponer como ideal\u003cbr\u003edel género las _Sergas de Esplandián_ o las _Mil y una noches_. En el\u003cbr\u003edía--no es lícito dudarlo--la novela es traslado de la vida, y lo único\u003cbr\u003eque el autor pone en ella, es su modo peculiar de ver las cosas reales:\u003cbr\u003ebien como dos personas, refiriendo un mismo suceso cierto, lo hacen con\u003cbr\u003edistintas palabras y estilo. Merced a este reconocimiento de los fueros\u003cbr\u003ede la verdad, el realismo puede entrar, alta la frente, en el campo de\u003cbr\u003ela literatura.\u003cbr\u003e\u003cbr\u003ePuesto lo cual, cumple añadir que el discutido género francés novísimo\u003cbr\u003eme parece una dirección realista, pero errada y torcida en bastantes\u003cbr\u003erespectos. Hay realismos de realismos, y pienso que a ese le falta o más\u003cbr\u003ebien le sobra algo para alardear de género de buena ley y durable\u003cbr\u003einflujo en las letras. El gusto malsano del público ha pervertido a los\u003cbr\u003eescritores con oro y aplauso, y ellos toman por acierto suyo lo que no\u003cbr\u003ees sino bellaquería e indelicadeza de los lectores. No son las novelas\u003cbr\u003enaturalistas que mayor boga y venta alcanzaron, las más perfectas y\u003cbr\u003ereales; sino las que describen costumbres más licenciosas, cuadros más\u003cbr\u003elibres y cargados de color. ¿Qué mucho que los autores repitan la dosis?\u003cbr\u003eY es que antes se llega a la celebridad con escándalo y talento, que con\u003cbr\u003etalento solo; y aun suple a veces al talento el escándalo.","brand":"SAP","offers":[{"title":"Default Title","offer_id":47171814686960,"sku":"2940012472458","price":0.99,"currency_code":"USD","in_stock":true}],"thumbnail_url":"\/\/cdn.shopify.com\/s\/files\/1\/0737\/7593\/9824\/files\/2940012472458_p0.jpg?v=1763569453","url":"https:\/\/shop-qa.barnesandnoble.com\/products\/2940012472458","provider":"Barnes \u0026 Noble (DEV)","version":"1.0","type":"link"}