Salomon Michan, Sr
La Tefilá, El rezo, la plegaria
La Tefilá, El rezo, la plegaria
Couldn't load pickup availability
La Tefilá es uno de los principales objetivos de la creación, que nos permite trascender el mundo físico y entablar una relación con Dios frente a frente.
Para poder adquirir niveles elevados espirituales es necesario estudiar sobre el tema y saber cómo llevarlo a cabo. Por ello, he recopilado cientos de fuentes acerca de qué es la Tefilá para poder reforzarnos en este tema tan elevado.
No es necesario sacar cita
Qué gran privilegio tenemos los Yehudim en tener la oportunidad de alzar la vista al Cielo y poder platicar, pedir, reconocer, agradecer a Hashem.
No existen policías, ni guardias, ni protecciones para poder llegar a platicar con Hashem.
Sobre esto escribe el Jafetz Jaim: Debemos sentir que Hashem nos escucha en cada momento. Hemos perdido el hecho de sentir que tenemos una conexión directa con el dueño del mundo.
Imaginemos que un hombre desea hablar con el presidente de Estados Unidos de América, llega a la Casa Blanca, toca la puerta y pide hablar con el presidente. Indudablemente lo van a sacar de ahí, ya que no tiene permiso para entrar.
Al salir, le dan un reglamento para poder hablar con el presidente.
El documento marca varias condiciones, por ejemplo:
Deberá presentar su petición vía correo.
Debe tener una comitiva de gente importante que lo acompañe.
Deberá tener motivos válidos para hablar con el presidente.
Deberá presentar una hoja firmada y sellada para ingresar a la casa blanca.
Y muchas otras reglas y seguramente cientos de amistades dentro del gobierno para hablar con el presidente cara a cara.
Después de ver tantas reglas y normas a seguir, el hombre prefirió retirarse de ahí.
Para entablar una plática con Hashem es totalmente diferente. Únicamente deberá alzar su vista al Cielo y comenzar a hablar.
No es necesario pedir permiso.
No es necesario ser una persona importante.
No es necesario tener motivos significativos para hablar con Hashem.
No en necesario tener hojas selladas ni firmadas.
Únicamente alzar la vista y comenzar a hablar. Así como dijo David Hamelej “Karob Hashem Lekol Koreav” –“Cercano esta Hashem con todo el que le llama”–.
Share
